Translate

domingo, 16 de febrero de 2014

LOS GENIOS DE LA FOTOGRAFÍA – UN JUEGO DE SOMBRAS


“La fotografía siempre transforma lo que muestra, la dificulta es que el arte reside en controlar esa transformación”
El hombre siempre tiene una necesidad de moldear su entorno a su agrado y la fotografía brinda a éste la oportunidad de hacerlo.

André Kertéz uno de los más importantes fotógrafos trae una magnífica obra de arte “Meudon” en el 1928, todo lo que se intentaba era mostrar lo que se esconde en una sociedad aparente, resultado que logran los genios de la fotografía convirtiendo un lugar ordinario en algo extraordinario.


Los genios de la fotografía no llegaron de la nada, todo esto tiene un gran proceso para llegar a ser lo que tenemos hoy.

Se dice que la fotografía se inventó en 1839 cuando  Loui Daguerre y Henry Fox Talbot, anunciaron que había hecho algo para fijar la imagen, ésta idea nació por la necesita la obscuridad para lograr la luz, pero cuando se mira a través de un lente se ve al revés y de izquierda a derecha.

La cámara estenopeica  fue la que impulsó y logró el proceso de la fotografía ayudando a tomar momentos y fijarlos en un lugar. Luego de éstos conocimientos de luz y oscuridad se iniciaron investigaciones para fijar éstas imágenes en algún material, partiendo de las “sales de plata” ya que se sabía que tenían cierta sensibilidad a la luz, pero no sabían cómo controlarla.


Uno de los grandes investigadores fue Henry Fox Talbot que se interesó en la fotografía debido a su falta de habilidad para el dibujo, logrando así negativos y la base de la fotografía moderna. Lo que éste no sabía es que al mismo tiempo, en Francia,  otro aficionado Loui Daguerre consiguió otro método para fijar las sombras partiendo de una lámina, que se le llamó en el siglo XX un “Espejo con memoria” era un proceso más arduo, lo cual impidió que adquiriera fuerza y no se podían reproducir copias a partir de un Daguerrotipo, contrario a lo que pudo obtener Talbot con los negativos y los positivos.


Cuando nace la fotografía causa gran conmoción e incredulidad, visto como algo maravilloso. En una exposición en Londres de algunos daguerrotipos, un periodista el Times los describe como “dibujos minúsculos” e impresionantes ya que, “¿Cómo se podría dibujar un paisaje en 10 minutos?”


Los lentes muestran al fotógrafo el mundo al revés, pero lamagia está en hacer un encuadre de la imagen, teniendo en cuenta lo que se quiere mostrar; decirle al observador, “fíjate en esto, es especial”


En 1839 empieza a ser comercial pero solo para un público predilecto, la cornucopia social.


Se decía que Talbot pretendía documentar un mundo que se estaba modernizando a mediados del siglo XIX “antes de que naciera la fotografía, el tiempo avanzaba inexorable, como un río.” La fotografía logra congelar el tiempo y los avances tecnológicos, como lo fue el ferrocarril, logran ver el mundo desde una perspectiva más rápida; se convierte en un mundo manipulable. Antes solo era se iba más rápido en el caballo más veloz.


Aparece en escena Muybrige impresionando al  público con sus fotografías y paisajes de 360° el ya mencionado antecesor del cine y la imagen en movimiento, logra algo fantástico con la ayuda de Stanford, un empresario creador del ferrocarril, éste intentaba probar que los caballos alzaban sus cuatro patas al galopar, para esto pidió colaboración de Muybidge, logrando no solo demostrar la teoría, sino también, las primeras imágenes en secuencia para lograr el movimiento.


“Gracias a las cámaras los seres humanos podemos ver cosas que nuestros ojos no ven.”

Así se da una revolución en la fotografía haciéndola comercial con las “tarjetas de visita”, pequeñas fotografías que se podían enviar fácilmente por correo. Todo se podía documentar, pero más importante aún, se podía ganar mucho dinero aprovechando el fenómeno universal que estaba ocurriendo.

Para un modelo era algo indescriptible asistir a un estudio de fotografía, le ponían en un escenario, con una posición –sin mirar a la cámara- luego se sentían diferentes olores y listo, se tenía una fotografía, pero éstas no tenían naturalidad algo que solo puedo logar el artista Gaspar Felix Tournachon, más conocido como “nadar” nombre artístico que él mismo se otorgó. Éste logró fotografías naturales, retratando a estrellas y con su propia firma; él colocaba un sello al inverso de las fotografías, un sello rojo con la inscripción de “nadar” lo que le otorgó gran fama convirtiéndose algo así como un marca. 

“Nadar” dejó de usar ostentosos escenario y posiciones rígidas o que tuviesen que ver con el rol del modelo, por el contrario, usaba fondos planos e intentaba que los modelos estuviesen lo más naturales posibles e incluso miraran la lente de la cámara.
Fue un artista que consiguió dirigir la mirada del espectador a donde él quería, ya fuese un rostro o algo en particular, dejando el fondo intacto y sin ningún llamativo, haciendo que el modelo proyectara su imagen a través de otro medio, uno diferente a lo costoso de su vestido inmortalizando un rostro, una expresión.

La pregunta que aún no se respondía era, ¿la fotografía es un arte?, “es  fácil ser competente, lo difícil es poner un sello identificable como artista” un estilo. Cuando alguien logra plasmar su propia perspectiva y su propia mirada a través del lente, sabe que ha logrado algo muy importante.


La fotografía y los fotógrafos reemplazaron a los pintores y su caballete, pero éstos, los fotógrafos, en busca de nuevas ideas vuelven a la pintura, retratando lugares que ya otros habían pintado haciendo versiones nuevas y más detalladas de las viejas acuarelas, viendo el mundo boca abajo y al revés.


Así como algunos fotógrafos tomaron ideas de la pintura, algunos pintores tomaron conceptos básicos de la fotografía, pintando ya no imágenes completas, sino, cortándolas para fijar la mirada del espectador en algo esencial, fragmentando el mundo que veían y dándole un vuelco a la percepción tradicional que tenía la pintura, también mostrando posturas naturales y cotidianas como se veía en la fotografía.

De igual forma, los pintores despreciaban la fotografía por el negocio en el que había convertido dejando de ser –a su parecer- un arte.

Un personaje de gran importancia y que revolucionó la fotografía fue George Eastman, que antes trabajaba en un banco pero se interesó en la éste oficio de la fotografía porque quería tener el recuerdo de un viaje que iba a hacer. Le gustó tanto que no se fue de viaje, por el contrario introdujo el uso del “carrete de película” o rollo fotográfico.


Comercializó su invento, su cámara, bautizándola con el nombre de “Kodak” que no significaba nada pero le pareció buena idea porque pretendía dejar huella con un nombre que nunca antes se hubiese usado, uno que tuviese la suficiente fuerza para ser recordado.

En los Estados Unidos se inicia a distribuir la cámara para que fuese asequible a todo estrato social, y con el slogan de “pulsa el botón, nosotros hacemos el resto” lograron capturar la atención ciudadana, ya que solo debían tomar las fotografías, enviar la cámara a la empresa y ellos devolvían el revelado obsequiando también otro nuevo carrete de película.

Para reducir el costo de la cámara, sale al mercado la Brownie de Kodak en el 1900, al principio lanzada con un enfoque infantil pero luego comercializada a todas las personas sin discriminar edad. La fotografía quedó así al alcance de todas las personas.

Se reconocía a los fanáticos de Kodak de acuerdo con el marco circular que tenían las fotografías.

Kodak no solo cambió los fotógrafos sino también los que estaban delante del lente, ya sonreían y miraban a la cámara de frente, cosa que no se había logrado completamente en las primeras fotografías. Ya no se ignoraba la lente, por el contrario se sonreía mirando fijamente, de forma natural. Ésta empresa logró que la fotografía se hiciera una práctica divertida y que las personas plasmaran momentos alegres dejando atrás la fotografía como un ritual serio.

Empezó a ser algo creativo, en que los fotógrafos aprendieron a anticiparse a la cámara, adquiriendo el conocimiento de adecuar los espacios y la luz para obtener mejores resultados; no importaba si era arte o no, solo querían aprender de ello.

“En la pintura no se hacían obras de arte por casualidad, en la fotografía sí.” Tal y como surgieron nuevas formas de fotografía, nació un nuevo género denominado “no-artístico” fomentando la idea de que las fotografías son un regalo del medio más que de la genialidad del fotógrafo.


Se comienzan a tomar fotografiar asesinatos, luciendo tan naturales como todos sus objetos personales; auténticos genios del género.


“La paradoja y generosidad de la fotografía las explica a la perfección la historia de Jacques Henri Lartigue” que fue reconocido, ya en sus últimos tiempos como antecesor de la fotografía moderna, en el hábito del arte. Un pequeño que comenzó de la edad de 8 años hasta los 18, logrando en poco tiempo una magnífica colección de álbumes familiares; en el siglo XIX como “Francia a los ojos de un chaval divertido.”

Tenía una familia acomodada lo que le permitió iniciarse en el mundo del arte.
50 años después fue descubierto y puesto en alto como uno de los pioneros de la fotografía moderna.
Eran instantáneas que detenían el movimiento en un efecto cómico, fotos en el aire para recibir el nuevo mundo, personas serias que también hacían locuras.

Como se formó también un movimiento para el común, surgió  un no en el cual se resguardaron unos pocos, el Pictorialismo.

El Pictorialismo no era nada en comparación con lo no-artístico, por el contrario chocaban ya que su propuesta era alejarse de ese estilo y darle un mayor estatus a la fotografía, no como algo comercial, sino como arte. Se retomaron así  antiguos estilos fotográficos donde la seriedad primaba, criticando los fotógrafos sin experiencia ni academia, volviendo a un mundo ficticio y nada realista donde los humanos son bellos en armonía con la naturaleza. Se ocultaba las personas comunes con acciones cotidianas y se retrataban desnudos, paisajes, salones, etc.

“Cuando los Pictorialistas buscaban en el pasado, los aficionados ya estaban capturando el futuro.”


Por desgracia para todas éstas expresiones, el futuro deparó lo mismo sin discriminación alguna. “El barro y las matanzas de una gran guerra” por esto la gente perdió el interés en ser moderna y se trazaron otras metas, y la fotografía que había surgido en ésta época de “modernidad” cambió también. Ahora, la precisión y la nitidez, eran lo importante, dejando atrás la visión artística del mundo “moderno” situándose en los años veinte y treinta en medio de una lucha ideológica que guiaría el nuevo destino del mundo.


Resumen basado en
 http://www.dailymotion.com/video/xli0ow_los-genios-de-la-fotografia-capitulo-1-de-6-un-juego-de-sombras_shortfilms

No hay comentarios:

Publicar un comentario